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Terapia de ondas acústicas |
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La física: el secreto de la belleza  Las ondas acústicas se distinguen por sus amplitudes de presión elevadas frente a la presión ambiente. Las ondas acústicas de uso medicinal se generan en el exterior del cuerpo y se introducen en el mismo de forma controlada y sin lesionar la piel del paciente. Debido a los éxitos extraordinarios en la terapia de cálculos renales (»ESWL«), las ondas acústicas se utilizaron hasta ahora, entre otros, para disolver depósitos calcáreos en el hombro, para el tratamiento de enfermedades de la inserción del tendón (»ESWL«) o para eliminar nódulos musculares (»trigger«). La expansión de las ondas acústicas tiene lugar según las leyes de la acusto-óptica. Si cambian las características acústicas, tales como densidad o velocidad del sonido, en las superficies de contacto (piel, células adiposas o musculatura), se produce un salto de impedancia y se libera energía. Este hecho produce los correspondientes efectos biomecánicos; por ejemplo, la contracción de los linfangiones y una mejora de la permeabilidad de la membrana celular. Mecanismo de acción AWT® e hipótesis  La terapia de ondas acústicas (AWT®) aprovecha las fuerzas reparadoras del cuerpo para estirar los tejidos. En el estado patológico avanzado de la celulitis, el sistema de vasos linfáticos no es capaz de conducir en suficiente medida las moléculas de proteína y los productos de desintegración desde el intersticio a las vías sanguíneas venosas. La concentración elevada de proteínas en el intersticio lleva a una fibrotización y, en consecuencia, una alteración de las características del tejido. De ello resulta un aumento del salto de impedancia con el cual se produce la actuación de la onda acústica. Al aplicar impulsos acústicos, las membranas celulares se vuelven permeables durante un breve intervalo de tiempo y mejora el metabolismo entre las células y su entorno. La permeabilidad de la membrana celular produce una activación de enzimas lipolíticas (lipasas). Es conocido el hecho que el estímulo mecánico producido por ondas acústicas es convertido en actividad química; este proceso se denomina como mecanotransducción. Con el efecto de cizallamiento de la terapia de ondas acústicas se liberan sustancias biológicamente activas que producen un aumento del riego sanguíneo (hiperemización). En todas las capas de tejido, también en el tejido conjuntivo, se produce una hiperemización por dilatación y regeneración vascular. Adicionalmente a AWT® se debería tratar la musculatura postural hipotónica que se puede observar con frecuencia conjuntamente con la celulitis. Para este fin se aplica la terapia de vibraciones para estimular adicionalmente la musculatura. La combinación de AWT® y la terapia de vibraciones con V-ACTOR® aumenta la eficacia del tratamiento. La hiperemización de la musculatura facilita la formación de trifosfato de adenosina (ATP) altamente energético a través del metabolismo celular activado. La consecuencia es la formación de nuevas fibras musculares y el refuerzo de la musculatura. La función principal de la terapia de ondas acústicas consiste en el estiramiento y la regeneración del tejido conjuntivo, reduciendo la celulitis y mejorando el aspecto de la piel.
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